Por: Erika Stephania Aragón Rustrían
Las desapariciones de personas en México se han convertido en un tema de relevancia en los últimos años. Afecta a hombres, mujeres y menores de edad en distintas regiones del país. Se trata de un fenómeno que ocurre cuando una persona deja de ser localizada sin que se conozca su paradero. En muchos casos, las desapariciones ocurren durante traslados de un lugar a otro, reflejando una crisis social humanitaria y de seguridad para México.
Los factores de riesgo, por mencionar algunos son:
- Rutas de alto riesgo, como carreteras y tramos intermunicipales
- Vulnerabilidad de sectores, siendo operadores de transportes de carga y migrantes
- Modus operandi, bloqueos, retenes falsos o intercepciones directas para privar de la libertad a cualquier ciudadana o ciudadano
De acuerdo con datos oficiales, en México se han registrado más de 100 mil personas no localizadas hasta 2025. Además, más del 70 por ciento de los casos se han acumulado desde el año 2006. En años recientes, se reportan más de 10 mil casos anuales e incluso, se han observado incrementos cercanos al 40 por ciento en ciertos periodos.
Según colectivos de organizaciones no gubernamentales (ONG´s) en el año 2025 se registraron 10 mil 700 reportes de desaparición de niñas, niños y adolescentes a nivel nacional, de los cuales casi 3 mil son menores que siguen sin ser localizados.
Las organizaciones Red Lupa y el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD) presentó su informe nacional de personas desaparecidas indicando que, de acuerdo con los datos recopilados hasta el 16 de mayo del presente año, México registra un total de 134 mil 257 personas desaparecidas. De la cifra total, 104 mil 833 son hombres y 29 mil 27 son mujeres, mientras que de 397 personas se desconoce su identidad de género.
Por ello, la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) y el colectivo Hasta Encontrarles demandan acciones concretas a las autoridades, como búsquedas inmediatas desde el momento en que se reporta la desaparición de un menor. Además, investigaciones diligentes con perspectiva de género, con enfoque intercultural, fortalecimiento forense y atención integral a las familias afectadas, considerándolos como ejes rectores para garantizar el acceso a la justicia y los derechos humanos.
Ante estas cifras, resulta evidente que las desapariciones no son un problema aislado, sino una situación que continúa presente en el país. La falta de información en muchos expedientes dificulta conocer el paradero de las personas no localizadas. Esta característica no sólo afecta a las investigaciones, sino también a la estabilidad de las familias
- Erika Stephania Aragón Rustrían
Es estudiante del cuarto semestre de la especialidad de Contabilidad del Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS) No. 26 en la Ciudad de Oaxaca.
El texto es producto del Primer Taller de Periodismo Estudiantil organizado por el Conversatorio de Periodismo, el Club de Lectura “Wilfrido López”, la Hemeroteca Pública “Néstor Sánchez Hernández” y la revista Socialmente.








