Por Marissa D’Fernández En septiembre, el verde, el blanco y el rojo toman las calles; pero, llevar los colores patrios con estilo implica algo más que combinarlos: hay que encontrar el matiz capaz de iluminar tu rostro. Descubre qué tonos van mejor contigo basándote en el maravilloso arte de la colorimetría. Invierno Tienes pelo y ojos oscuros, piel de subtono frío o neutro y hay un contraste marcado entre tus facciones. Tu verde ideal es el esmeralda; el blanco óptico y brillante; y el rojo cereza o vino frío. TIP: los tonos nítidos y profundos hacen que tu presencia cobre fuerza. Otoño Tu pelo es castaño oscuro y, a veces presentas ligeros reflejos dorados; tus ojos son miel, avellana o café, y tu piel es dorada u oliva. Elige verde bosque u olivo oscuro, blanco marfil y rojo ladrillo. TIP: los matices cálidos y terrosos armonizan con la riqueza natural de tu colorimetría. Primavera Tu piel luce dorada o durazno, tus ojos tienen destellos luminosos y tu cabello refleja tonos miel, cobre o caramelo. Busca colores como verde manzana, blanco crema y rojo coral o tomate. TIP: elige paletas que acompañen la frescura de tus rasgos. Verano Si tu pelo va de rubio cenizo a castaño claro y tus ojos son azules, grises o verdes suaves, podrías pertenecer a verano. Te favorecen el verde salvia o menta, blanco suave y rojo frambuesa, sandía o rosa frío. TIP: busca colores pálidos, suaves, que aporten luminosidad sin competir con la delicadeza natural de tus facciones. Conocer tu estación no limita tus opciones; por el contrario, te ayuda a elegir prendas y accesorios que favorecen tu rostro, aprovechar mejor tu guardarropa y expresar quién eres. ¿Quieres descubrir los colores que trabajan a tu favor?