Cuando las emociones “pesan” en el corazón. Síndrome de Takotsubo 

Por: Carime Kuri Fierros 

El Síndrome de Takotsubo o Síndrome del Corazón Roto, no es sólo un problema del corazón como órgano; es en muchos casos, una manifestación física de algo profundamente emocional. Este síndrome suele aparecer después de experiencias que desbordan la capacidad emocional de una persona. No se trata de estar triste, sino de sentir algo tan intenso que el cuerpo literalmente no logran procesarlo. 

Algunos detonantes: 

  • La muerte de alguien querido 
  • Una ruptura amorosa 
  • Un abandono o rechazo profundo 
  • Noticias impactantes, sean malas o buenas 
  • Exceso de estrés acumulado por mucho tiempo 
  • Pérdida material significativa, entre otros 

Es como si el sistema emocional se saturara y el corazón respondiera. El cerebro y el corazón están profundamente conectados. Ante un impacto emocional fuerte, el cuerpo libera grandes cantidades de hormonas del estrés, como la adrenalina. Esta descarga es tan intensa que “aturde” temporalmente al corazón, altera su forma y su capacidad de bombear, genera síntomas físicos reales y serios. No es imaginario, no es exageración, es el cuerpo expresando lo que las emociones no pudieron sostener. 

Desde una perspectiva emocional, suele haber factores como:  

  • Emociones reprimidas o no expresadas 
  • Duelos no procesados 
  • Cargas emocionales prolongadas 
  • Una personalidad que “aguanta mucho” sin soltar 

A veces el corazón habla cuando la persona ya no puede hacerlo con palabras. Verlo desde la emoción no significa ignorar el tratamiento médico, porque es la prioridad, pero si se puede comprender que el cuerpo y las emociones no están separadas, lo que sentimos tiene un impacto físico real, y que mirar el mundo emocional también es parte de la recuperación.  

Muchas veces el síndrome de Takotsubo no llega de la nada, hay señales que se van acumulando. Tener la sensación constante de tensión o presión emocional, guardarse lo que sientes para “no molestar”, sentir que tienes que ser fuerte todo el tiempo, cansancio emocional (aun cuando duermas), episodios de tristeza profunda o ansiedad intensa, sensación de vacío o de pérdida de rumbo o la sobre carga de responsabilidades o situaciones constantes no resueltas, son focos amarillos que al pasar del tiempo van subiendo el volumen poco a poco, hasta que ya no se puede más, entonces la exclamación durante la crisis o posterior a ella más mencionada es: “sentí cómo el corazón se me rompió”, “mi corazón se partió”, “tengo roto el corazón”, “mi corazón reventó”, “no le cabe un parche más a mi corazón”. 

Ser el héroe o la heroína de un proceso doloroso no te salva de la posibilidad de experimentar el síndrome del corazón roto, tampoco es  la solución  evitar el dolor y darle vuelta a la página como si ninguna emoción se hubiera sentido o cerrarse a ello; se trata de aceptar que sí pasó, expresarse con palabras: “siento una profunda tristeza“, “estoy realmente molesta”, “me siento abandonada (o)”, “esto que estoy sintiendo me quema por dentro”; suena  simple, pero cambia mucho a nivel interno, y por supuesto, acudir a un profesional para afrontarlo dentro de un protocolo correcto. Prevenir esto no es “ser más fuerte”, es permitirte sentir antes de que el cuerpo tenga que gritarlo. 

  • Lic. Carime Kuri Fierros

carimetanatologia@gmail.com

Tel: 951 128 35 14

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