(951) 188 07 77    |   Oaxaca de Juárez, Oax. Dom, 24 de Oct de 2021

Previniendo
la violencia en el noviazgo de nuestros adolescentes

Rosa Ma. Ortíz Prado

 

Como profesionales de la salud, como seres humanos, como mujeres y hombres, como padres y madres, algo que puede preocuparnos, es que nuestras hijas e hijos adolescentes vivan violencia de pareja. Las relaciones tóxicas pueden empezar en edades tempranas; desde las primeras experiencias de pareja se pueden dar ciclos de violencia, donde ninguno de los dos puede estar preparado para resolver. Como adultos, podemos acompañarlos y guiarlos en este proceso, pero no olvidemos que son seres individuales, que están recolectando experiencias y, que en algunos casos, no pedirán ayuda.

 

De acuerdo a la encuesta sobre Violencia en el Noviazgo; en México, el 39% de las y los jóvenes entre 15 y 24 años de edad que tienen una relación de noviazgo, sufren violencia emocional (Roberto Castro e Irene Casique (CRIM), UNAM). Las agresiones pueden ir desde insultos, humillaciones y amenazas, hasta golpes. Casi un 7% sufre maltrato físico en esa etapa y el 8% de las mujeres, en esos rangos de edad, es objeto de agresión sexual.

 

Se sabe que la violencia en las parejas puede tener un efecto negativo a lo largo de toda la vida; las víctimas adolescentes pueden trasladar los patrones de la violencia a relaciones futuras o quedarse en noviazgos violentos que no son notados a tiempo. “La violencia en el noviazgo de las parejas adolescentes pone a los jóvenes en riesgo de formar un patrón negativo o equivocado de lo que es una relación saludable”.

 

¿Qué podemos hacer como madres y padres de familia para prevenir la violencia de pareja con nuestros adolescentes?

 

  • Transmitir modelos de relaciones basadas en la igualdad, compartir en pareja la crianza de las y los hijos, y demostrarles que pueden resolverse los problemas de una manera no violenta.
  • Reforzar la autoestima de nuestras y nuestros hijos.
  • Comunicarse con las y los adolescentes de una manera abierta y efectiva.
  • Enseñar a nuestras y nuestros hijos cuáles son las primeras señales de una relación abusiva; la cual puede tener las siguientes características:
    • Abusos verbales y emocionales
    • Conductas dominantes y de control
    • Apodos indeseables
    • Celos patológicos
    • Minimización o descalificaciones
    • Le dice cómo tiene que vestirse o maquillarse
    • Amenazas sobre daños ocasionados a la pareja, a la familia o a su propia persona (suicidándose), por no hacer lo que ella o él exige
    • Control en las llamadas de su celular y uso de redes sociales
    • Llamadas constantes para saber lo que hace la pareja y saber dónde se encuentra

 

Y ¿Cómo sé si mi hija o hijo ya es víctima de maltrato?

 

  • La pareja de su hija o hijo tiene un comportamiento controlador y exigente
  • Escucha que le habla con palabras que encajan dentro del abuso verbal o emocional
  • El adolescente siempre está en el teléfono o recibe llamadas constantes de su pareja, queriendo saber dónde y con quién está
  • Tiene moretones o fracturas que no tienen explicación
  • Cambios en el estado de ánimo (depresión, llanto, no quiere hablar)
  • No quiere ir a la escuela o a eventos sociales
  • No quiere hablar de la relación

 

Recordemos que la violencia no es un problema que sólo afecta a las mujeres o a los adultos y que está en nuestras manos el prevenirla, reconocerla y hacer algo al respecto. Si nos damos cuenta de que nuestras y nuestros hijos están atravesando por una experiencia como esta, podemos intentar hablar con ellos, o bien, buscar profesionales que nos orienten sobre cómo debemos actuar o qué debemos hacer como familia.

 

Gracias por acompañarme nuevamente. Recuerden que es a partir de ahora que puedo empezar a vivir la vida que siempre he querido para mí y para mi familia.

 

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Dra. en Psicología Rosa María Ortíz Prado

Sexóloga. Coach certificado internacional.

Mariano Matamoros  #201

Col. Centro, Oaxaca de Juárez

Tel: 951 547 12 47 y 51 38 304

 

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Categories: Salud
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