Miriam y Leiver. Una historia de amor…  

Hay historias que comienzan de forma sencilla, casi sin darse cuenta y terminan convirtiéndose en toda una vida juntos. Así inició la historia de Miriam y Leiver. Se conocieron gracias al fútbol, un gusto que ambos compartían. Un profesor en común solía enviarles saludos de parte del otro, sin imaginar que ese pequeño gesto sería el inicio de algo más grande. Entre conversaciones y coincidencias, nació una amistad que poco a poco se transformó en algo más. 

El momento que marcó un antes y un después llegó durante las comparsas en San Agustín, en las tradicionales Muerteadas. Entre música, tradición y emoción, surgió la magia que los unió. Desde entonces, ese momento quedó grabado como uno de los más significativos en su historia. 

El 17 de noviembre de 2018, Leiver dio el siguiente paso y le pidió a Miriam que fuera su novia. A partir de ahí, comenzaron a construir una relación basada en el respeto, el apoyo y la admiración mutua. 

A lo largo de los años, han compartido momentos clave en sus vidas. Leiver estuvo presente en la graduación de Miriam como arquitecta, acompañándola desde los inicios de su proyecto MMOART, impulsándola y creyendo en cada uno de sus sueños. Miriam, por su parte, también lo acompañó en logros importantes como su graduación en Ingeniería en Software y posteriormente en su maestría. 

Han estado juntos en los momentos más felices, pero también en los más retadores, fortaleciendo un vínculo que hoy los llevó a dar el siguiente paso. 

La boda…  

El pasado 2 de mayo, Miriam Moya y Leiver Cruz celebraron su unión en una jornada llena de emoción, tradición y momentos inolvidables, enmarcados por la esencia de Oaxaca. 

Desde las primeras horas del día, la atmósfera se llenó de expectativa. Miriam vivió su preparación rodeada de detalles, mientras el maquillaje y el arreglo final daban forma a uno de los momentos más significativos de su vida. Por su parte, Leiver ultimaba cada detalle de su look, acompañado de esa mezcla de nervios y felicidad que antecede a un gran “sí”. 

El encuentro de la pareja tuvo lugar en el Jardín Etnobotánico, donde realizaron su sesión de fotos previa. Entre miradas, sonrisas y complicidad, capturaron la esencia de su historia en un espacio que ambos consideran especial. Posteriormente, se unieron a sus damas, familiares y seres cercanos para continuar con las fotografías, creando recuerdos que acompañarán esta nueva etapa. 

La ceremonia religiosa se llevó a cabo en el Templo de Santo Domingo de Guzmán, donde, en un ambiente solemne y profundamente emotivo, Miriam y Leiver caminaron hacia el altar. Durante la misa, cada momento tuvo un significado especial: las lecturas, la bendición de los anillos, el lazo que simboliza la unión y las arras como promesa de prosperidad. Finalmente, llegó el instante más esperado: el intercambio de votos y el “sí” que marcó el inicio de su vida como esposos. 

Al salir del templo, la celebración tomó las calles con una tradicional calenda por el Andador Turístico. La música de banda, los cohetes y la alegría colectiva acompañaron a los novios y sus invitados en un recorrido lleno de energía, baile y tradición, donde cada paso era una celebración del amor. 

La recepción tuvo lugar en Mosa Yaga, donde los invitados fueron recibidos en un ambiente cuidadosamente preparado. La velada inició con la entrada de los novios, seguida de su primer baile como esposos, un momento íntimo que dio paso a los aplausos y la emoción de todos los presentes. 

Durante la noche, se llevó a cabo la cena, en la que los asistentes disfrutaron de un menú especial mientras compartían risas y conversaciones. Más tarde, el brindis reunió palabras llenas de cariño por parte de sus seres queridos, reconociendo la historia y el camino que Miriam y Leiver han construido juntos. 

La celebración continuó en la pista de baile, donde la música se convirtió en protagonista. Entre los momentos más divertidos destacó la tradicional víbora de la mar, que reunió a invitados de todas las edades en un juego lleno de risas, así como los bailes que mantuvieron la energía de la fiesta hasta altas horas de la noche. 

Cada instante, desde la ceremonia hasta el último baile, fue reflejo de una historia construida con amor, respeto y complicidad. 

Acompañados por sus familias, Laura Moya y Jesús Reyes, padres de la novia, y Carmen Esteva y Benito Cruz, padres del novio, Miriam y Leiver dieron inicio a una nueva etapa, rodeados del cariño de quienes han sido parte de su camino. 

Así, entre tradición, emoción y celebración, Miriam Moya y Leiver Cruz comienzan su vida juntos, llevando consigo recuerdos que quedarán para siempre. 

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