Por: Carime Kuri Fierros
La mitología griega habla de Deméter la diosa de la agricultura, de la cosecha y la fertilidad de la tierra. Su hija Perséfone, era una joven asociada con la belleza, la primavera y la juventud. Madre e hija estaban profundamente unidas. Un día, mientras Perséfone recogía flores en un prado, la tierra se abrió y apareció Hades, señor del inframundo, se llevó a Perséfone a su reino para convertirla en su esposa.
Deméter, desesperada, recorrió el mundo buscándola, estaba devastada, al punto de olvidar cuidar la tierra, las semillas dejaron de germinar, las plantas se marchitaron y llegó el hambre. Finalmente, Deméter descubrió que Perséfone estaba en el inframundo, exigiendo que la devolvieran.
Zeus intervino, ordenó que Perséfone volviera con su madre. Pero había un problema: antes de
marcharse Perséfone había comido unas semillas de granada. Se dictaba que quien comía alimento del inframundo quedaba vinculado a él; por eso se llegó a un acuerdo: Perséfone pasaría una parte del año con Deméter en el mundo de los vivos y otra parte del año con Hades en el inframundo.
Cuando finalmente se permitió que Perséfone regresará con su madre, Deméter se llena de alegría y la tierra vuelve a florecer, llega la primavera.
Cuando regresa al inframundo, Deméter se entristece y la naturaleza pierde su abundancia, llega el otoño y el invierno. A partir de este acuerdo nacen las estaciones.
La granada quedó asociada con el paso entre dos mundos, la transformación y el ciclo de muerte y renacimiento.
Perséfone no regresa completamente, la inocencia que tenía antes de descender del inframundo cambia parcialmente después de probar ella misma la granada, convirtiéndose en una figura que pertenece a dos mundos: el de arriba y el de abajo.
La granada es especialmente simbólica porque por fuera parece una fruta sencilla, pero al abrirla
Aparece una enorme cantidad de semillas rojas, semejante a pequeñas joyas.
Para muchas culturas represento la VIDA – fertilidad – abundancia – sangre – conocimiento – renacimiento.
Perséfone representa también el paso de la juventud a la madurez, la transformación y el conocimiento adquirido a través de la experiencia.
Deméter representa algo igualmente poderoso, la madre que tiene que aprender a soltar a su hija, aun cuando la separación cause dolor.
La granada puede interpretarse como una metáfora de la vida, lo valioso muchas veces está escondido dentro de una apariencia aparentemente sencilla; y sus numerosas semillas juntas pueden representar unidad, familia, abundancia y la multiplicidad de posibilidades que puedan contener una sola vida. Considerado símbolo de prosperidad y buena fortuna.
La granada es una fruta muy interesante tanto desde el punto de vista nutricional como por sus compuestos antioxidantes. Contiene polifenoles, especialmente punicalaginas y antocianinas, que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo. Es antiinflamatoria, sus polifenoles pueden contribuir a disminuir procesos inflamatorios del organismo.
Corazón y circulación
Su consumo habitual, dentro de una alimentación saludable, se ha relacionado con beneficios modestos sobre la presión arterial y algunos marcadores cardiovasculares. Aporta vitamina C y K, favorece al metabolismo y las semillas ricas en fibra. Cabe mencionar que cuando Perséfone regresa al inframundo, los granados ya en flor dan paso al fruto como regalo para Deméter, recuerdo de su hija amada.
- Lic. Carime Kuri Fierros
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