Ganar el juego desde el amor 

Por: Carime Kuri Fierros 

Vivimos dentro de un sistema de creencias, normas y condiciones que moldean cómo pensamos y actuamos, lo que se menciona como “la Matrix”. El miedo, la escasez, la competencia, el ego, el consumo y el control nos llevan a vivir en automático, reaccionando en lugar de elegir conscientemente. 

“Estar en la Matrix” es vivir desconectado de tu esencia, actuando desde el miedo o desde la programación social. Darte la oportunidad de ser el observador y ganar el juego desde el amor, no consiste en destruir el sistema ni huir del mundo, sino verlo tal como es, no dejar que te controle internamente, participar sin perderte a ti mismo(a) y evitar que el sistema decida por ti. 

Hay dos formas de salir de la Matrix: desde el miedo o el ego, luchando, con enojo, rabia, superioridad (“yo desperté, los demás no”), rechazo al mundo, dolor y sufrimiento; o desde el amor, y es aquí donde se logra la victoria. Es estar consciente del sistema sin odiarlo, entender que muchos actúan desde la programación, sin dominar, ni convencer, ni demostrar nada, viviendo con compasión, coherencia y libertad interior. 

Ganar desde el amor no se refiere a un amor romántico, se refiere al amor de la consciencia: presencia en el presente. Es responder con calma o retirarte sin culpa; aunque te parezca que perdiste, internamente ganaste porque no fuiste controlado. 

El tablero del juego está dentro de ti. De hecho, no estás jugando contra otro adversario: estás jugando contra ti mismo(a), contra tu mente manejada por el ego. Entonces ganas cuando no reaccionas desde el miedo ni desde el enojo; cuando no sigues anidado en viejas heridas; cuando dejas de ser víctima; cuando comprendes que todo lo que estás experimentando lo elegiste tú mismo(a) y dejas de estar en el sufrimiento, culpando a otros o sintiendo que la suerte no está de tu lado. 

Esto es precisamente lo que el sistema se ha encargado de mantener: el control. Cuando comienzas a recordar quién eres en realidad, comienzas a vivir desde la consciencia y no desde el ego. Usas el mundo como un campo de aprendizaje y no como una prisión; es cuando ya no te pierdes en la ilusión. 

La pregunta surge: “¿Es suficiente ganar el juego con amor?” 

La respuesta es sí, cuando el amor no es una emoción sino un estado de conciencia: unidad, presencia, aceptación, compasión, ver más allá del ego. Cuando ya no peleas contra el sistema, cuando no te sientes superior por comenzar a recordar, cuando no rechazas la experiencia humana y la trasciendes incluyéndola, no negándola. 

Muchos, al despertar a la conciencia, caen en rabia, juicio y separación; ello sigue siendo “la Matrix”. La forma es observar ese miedo sin identificarte con él, poner límites sin odio, ver el ego y no condenarlo, amar sin apego y actuar con conciencia incluso, dentro del sistema. Vives en el mundo porque sigues pagando tus cuentas, sigues trabajando y sigues relacionándote, pero ya no te defines por eso. 

La verdadera salida no es irte de este mundo; es estar en el mundo sin que éste te consuma ni te posea. Entonces, cuando amas, el sistema pierde poder, el ego se suaviza y la ilusión se debilita… es ahí cuando el juego se gana. 

  • Lic. Carime Kuri Fierros

carimetanatologia@gmail.com

Tel: 951 128 35 14

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