Por: Carime Kuri Fierros
El zodiaco chino nos anuncia la entrada del Caballo de Fuego, esta combinación ocurre cada 60 años, el último año del Caballo de Fuego fue en 1966. El año del caballo de fuego comienza con el “año nuevo chino”, alrededor de febrero del 2026 (no el 1 de enero).
SIGNIFICADO DEL CABALLO. Simboliza libertad, independencia, movimiento y viajes, rebeldía frente a las estructuras rígidas y buscador de la verdad personal. Su energía es YANG, activa, impulsiva, difícil de controlar.
SIGNIFICADO DEL ELEMENTO FUEGO. Representa la conciencia, pasión, purificación, despertar, destrucción de lo viejo para dar paso a lo nuevo. El fuego ilumina o quema según como se use.
SIGNIFICADO ESPIRITUAL 2026
El Caballo de Fuego trae la caída de estructuras falsas, personas que ya no pueden vivir desde la mentira, verdades que salen a la luz, impulsa la libertad, rechaza las vidas que no están alineadas con el alma, tiende a generar cambios bruscos en el trabajo, en relaciones, en creencias y en la salud.
No es un año suave, es un año que empuja, incluso a quien se resiste, no viene a equilibrar, viene a acelerar. Es un año que empuja a la consciencia a través del movimiento, no del reposo. Todo lo que estaba estancado, reprimido, y sostenido por costumbre, tiende a romperse o moverse bruscamente. Despertares rápidos, crisis de identidad y decisiones que no admiten medias tintas. El ego se crece o se le da más presencia; el miedo aumenta o se recurre a la consciencia; la impulsividad, el caos y la rabia, el fuego los acelera o los quema. Su parte luminosa es la conciencia, el amor, y la alineación de la acción para estar en el presente.
El amor como prueba no como idea. El amor no es discurso espiritual, es práctica real porque desenmascara al amor falso, al sacrificio inconsciente, al apego disfrazado de espiritualidad y al ego excedido, lo exhibe. Niveles de ansiedad e impulsividad si se prioriza al ego, control y armonía si se actúa desde la consciencia en el amor y en el presente.
Año también de ganar claridad, toma de decisiones alineadas, de sentir libertad aún en el caos, tiene la capacidad de romper vínculos sostenidos por el miedo dando libertad, intensifica conexiones auténticas, acelera finales y comienzos. Las relaciones que sobrevivan al medio del año se volverán más verdaderas o se transformarán profundamente. No habrá mucho espacio para la tibieza.
No es un año para vivirlo desconectado del alma, ni de sostener trabajos vacíos sólo por seguridad. Pero si es un año para cambio de rumbo, de tener proyectos con sentido, de redefinir el éxito y la abundancia.
Este año te enseña: a moverte sin huir, a decidir sin destruir y a cambiar sin perder.
La libertad no es escapar, la libertad es no vivir dominado por el miedo, la libertad es la conciencia.
- Lic. Carime Kuri Fierros
carimetanatologia@gmail.com
Tel: 951 128 35 14








