Fotografía: Juan de Dios
Cumplir 16 años en la vida nocturna y cultural de Oaxaca, es una prueba de carácter. Txalaparta no es un lugar que apareció para seguir una tendencia ni para subirse a una moda; nació en 2010 cuando Roy Bernardino decidió apostar por algo que, en ese momento, no existía: un espacio donde la música fuera diversa, donde el talento local tuviera escenario y donde la noche también pudiera tener propósito. Desde el inicio, la idea fue mucho más que programar conciertos, se trataba de abrir un punto de encuentro que impulsara proyectos sociales, que generara comunidad y que regresara algo a Oaxaca a través de la cultura.
Ubicado en ese edificio colonial de la calle de Matamoros, a pocas cuadras del Zócalo, Txalaparta fue tomando forma hasta convertirse en referencia, no sólo por su programación —que ha ido desde jazz y ritmos latinos hasta reggae, trip hop y músicas del mundo— sino por la atmósfera que logró construir. Por su escenario han pasado bandas y artistas que forman parte de la memoria musical de muchos: Jumbo, La Gusana Ciega, Silverio, Jonaz, Pato Machete, Dharius, Sabino, La Lupita, Karla Morrison, entre otros. Pero más allá de los nombres, lo que realmente lo volvió icónico fue esa mezcla de público local e internacional, de músicos emergentes y consolidados, de gente que llegaba sin conocerse y terminaba compartiendo pista, mesa y conversación.
Txalaparta se convirtió con los años en un referente natural de la cultura musical oaxaqueña, no como etiqueta forzada, sino porque así lo decidió la propia ciudad. Fue el lugar donde muchos escucharon por primera vez a una banda en vivo tan cerca que podían sentir el bajo en el pecho. Fue el sitio donde DJ´s encontraron libertad para experimentar, y donde segundo piso ofrecía otra propuesta en la misma noche. Fue también el espacio donde el brindis constante —entre cervezas, cócteles y mezcales— acompañó historias personales, encuentros, despedidas y celebraciones.
En su aniversario número 16, el proyecto vive una nueva etapa con Mónica Bernardino al frente. No se trata de empezar de cero, sino de continuar con la responsabilidad de cuidar una historia que ya es colectiva. Mónica asume la dirección con la conciencia de que Txalaparta no es sólo un negocio, es una memoria compartida. Mantener su esencia implica respetar lo que Roy sembró, pero también adaptarlo a los tiempos actuales sin perder identidad. Esa transición habla de continuidad familiar, pero también de compromiso con la ciudad que ha sostenido el proyecto durante más de una década y media.
La celebración de este aniversario no podía pasar desapercibida. Para conmemorar estos 16 años, el escenario recibirá a un ícono de la música oaxaqueña, alguien que representa el talento y la fuerza cultural del estado, reforzando el mensaje de que Txalaparta sigue siendo plataforma, sigue siendo referente y sigue siendo casa para quienes hacen música en Oaxaca.
Y si la música ha sido su columna vertebral, el mezcal se ha convertido en su extensión natural. Mezcal Txalaparta acaba de ser distinguido con la Medalla de Oro en la 10ª edición del certamen Top 99 Mezcales 2026 de la Revista CAVA, un reconocimiento que no llega por casualidad. Este premio habla de calidad, pero también de coherencia. Porque, así como el foro apostó por identidad y autenticidad, el mezcal mantiene esa misma línea: respeto por el proceso, por la tierra, por el tiempo que requiere el agave y por las manos que lo transforman. Detrás de cada botella hay paciencia y tradición, pero también una visión clara de lo que significa representar a Oaxaca con dignidad.
Celebrar estos 16 años es reconocer una historia construida con constancia, con riesgo y con amor por la música. Es reconocer a Roy Bernardino por haber imaginado algo distinto y a Mónica Bernardino por tomar la estafeta con firmeza. Es celebrar a los músicos, al equipo y al público que han mantenido vivo el lugar noche tras noche. Y es, también, brindar con un mezcal que hoy lleva medalla de oro y que confirma que cuando hay identidad y trabajo serio, el reconocimiento llega.
FB: Txalaparta Bar
IG: @txalapartabar
Mariano Matamoros No. 208
Col. Centro
Oaxaca de Juárez, Oaxaca













