Por: Dra. Verónica Aguilar
Cuando la flacidez facial es avanzada y existe caída de los tejidos, los tratamientos no invasivos pueden resultar insuficientes. En estos casos, la valoración y el tratamiento corresponden exclusivamente al cirujano plástico, quien analizará de manera integral la piel, los músculos, los compartimentos grasos y la estructura ósea para determinar el procedimiento más adecuado.
Cada rostro envejece de forma distinta por lo que no existe una única cirugía aplicable para todas las personas. Dependiendo de la zona afectada y del grado de laxitud, pueden considerarse procedimientos dirigidos a la frente, los párpados, las mejillas o el cuello. Este campo es exclusivamente terreno del cirujano plástico y las áreas a tratar son las siguientes:
Frente: una vez que existe demasiada flacidez en la frente el primer dato que se observa es la caída (ptosis) de la ceja, esto condiciona un aspecto pesado de la misma zona, así como del párpado; para la corrección existen diferentes opciones: desde la corrección endoscopista, directa a través de una incisión por arriba de la ceja, así como cirugía completa mediante disección a nivel piloso o pre piloso (del cabello) para elevar toda la frente
Párpados: como ya hemos comentado, el párpado es de los primeros tejidos en mostrar datos de envejecimiento por la delgadez en la piel del mismo, para la corrección, lo más frecuente es realizar la blefaroplastia, que consiste en resacar la piel excedente tanto del párpado superior como del inferior, así como disminuir los depósitos adiposos (grasa periocular) relacionados con la aparición de bolsas tanto superiores como inferiores; cabe señalar que la recuperación es bastante rápida y poco molesta (mínimo dolor) con resultados bastante notables
Laxitud en mejillas: este tipo de exceso cutáneo se relaciona tanto con la elongación de la piel como con la pérdida de cojinetes adiposos, e incluso, de volumen a nivel óseo; por lo tanto, para una corrección completa es importante el análisis facial para determinar los componentes del plan quirúrgico a seguir: las opciones que se tienen, dependiendo del tipo de flacidez, van desde el lifting endoscopio, mini lifting o lifting completo, la elección de cada uno de estos métodos va a depender de la severidad de la laxitud cutánea
Laxitud del cuello: a nivel de “papada” también puede existir laxitud cutánea en grados de severidad diversos, el análisis cuidadoso de los componentes (muscular, adiposo y cutáneo) nos ayudará a decidir el tipo de procedimiento más adecuado, así como la combinación de los mismo para una correcta eliminación o camuflaje de los signos de edad a dicho nivel.
Es importante señalar que estos procesos relacionados con laxitud cutánea y pérdida de volúmenes faciales no dependen exclusivamente de la edad, existen pacientes en la actualidad, cada vez más jóvenes, que presentan algún dato de laxitud y ptosis de distintas estructuras faciales y corporales, principalmente relacionadas a pérdidas rápidas de peso, sin un adecuado seguimiento nutricional, lo cual se ha incrementado con el uso indiscriminado y con poca vigilancia de los auxiliares para la pérdida de peso (semaglutida, liraglutida, tirzepatida, etc.) que si bien, en muchos casos son absolutamente indispensables y reducen y previenen muchos problemas de salud, también han originado rostros característicos por el uso de los mismos.
La cirugía de rejuvenecimiento facial debe plantearse de manera individualizada, buscando resultados naturales, armónicos y acordes con las características de cada paciente. Una valoración completa permitirá identificar las causas de la flacidez, la pérdida de volumen o la caída de los tejidos, así como seleccionar la técnica o combinación de procedimientos más convenientes.
Antes de tomar cualquier decisión, acude con un cirujano plástico certificado para recibir un diagnóstico preciso, conocer las alternativas disponibles y establecer un plan quirúrgico seguro y personalizado.
- Verónica Belem Aguilar Aragón
Cirujana Plástica, Estética y Reconstructiva
Privada de Monte Albán No. 108, Col. Reforma, Oaxaca de Juárez.
Dra. Verónica Aguilar
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