Ozempic face 

Por: Dra. Verónica Aguilar  

La pérdida de peso drástica en la gran mayoría de los casos trae consigo grandes beneficios para la salud; sin embargo, a menudo tiene efectos no deseados en la apariencia del rostro, entre otros efectos secundarios a diferentes niveles. En los últimos meses, el término “cara de Ozempic” se ha popularizado para describir el aspecto demacrado y hasta enfermo debido a la pérdida de volumen y aumento acelerado de la flacidez facial que muchas personas experimentan tras utilizar este medicamento u otros similares. Para poder contrarrestar estos efectos es muy importante entender por qué ocurren. 

La denominada “cara de Ozempic” se produce por la pérdida acelerada de los compartimentos grasos faciales que dan soporte a la piel. Para tratarla de forma eficaz, es necesario combinar técnicas que reposicionen los tejidos, como los inductores de colágeno y/o el ácido hialurónico estructural, así como tecnologías de tensado cutáneo que ayuden a la dermis a retraerse y adaptarse al nuevo contorno facial. 

El problema estético aparece, cuando el cuerpo pierde volumen de manera rápida y significativa, la grasa subcutánea del rostro también disminuye drásticamente. Al desaparecer este soporte graso de forma desigual, la piel queda “grande” para la nueva estructura ósea y muscular, lo que provoca: 

Flacidez facial acentuada por la falta de anclaje 

  • Aparición de surcos marcados, especialmente el nasogeniano y las líneas de marioneta e incluso tear drop. 
  • Pérdida de volumen en mejillas y sienes, dando un aspecto esqueletizado. 

Mirada cansada debido a disminución de la grasa periocular y desdibujamiento del óvalo facial 

¿Por qué ocurre la flacidez facial tras la pérdida de peso? 

La piel tiene una capacidad de retracción limitada; cuando perdemos peso de forma gradual, la dermis suele adaptarse; pero ante una reducción brusca, las fibras de colágeno y elastina no pueden contraerse a la misma velocidad. Lo anterior se incrementa si el paciente ya presenta un envejecimiento cronológico previo o bien por razones genéticas o mala nutrición, ya que la piel tiene menos capacidad para recuperar su tensión. 

Rellenos de ácido hialurónico estructural 

Es la técnica de elección para devolver el volumen perdido en zonas estratégicas como pómulos y sienes. No se trata de “rellenar” sin más, sino de recrear el soporte que antes daban los compartimentos grasos. 

Bioestimuladores de colágeno 

Estos tratamientos estimulan la producción propia de colágeno. Son fundamentales en la “cara de Ozempic” porque mejoran la densidad de la dermis, ayudando a que la piel se “pegue” de nuevo a la estructura profunda de forma progresiva. Dando así mismo un mayor grosor y calidad a la piel.  

Recordemos que el mejor tratamiento es la prevención. Si estás en un proceso de pérdida de peso, hay algunas medidas que puedes tomar para minimizar la pérdida de volumen facial: siempre acude con un especialista en estos temas, quien te orientará y monitorizará para que no pierdas proteínas y/o músculo, así también estará al tanto de los efectos adversos. 

Hidratar la piel con cremas ricas en ácido hialurónico y antioxidantes. Seguir una alimentación equilibrada rica en proteínas. Realizar tratamientos preventivos con aparatología o bien, inyectables que de la misma forma deben realizarse por un dermatólogo o cirujano plástico. 

  • Verónica Belem Aguilar Aragón

Cirujana Plástica, Estética y Reconstructiva

Privada de Monte Albán No. 108, Col. Reforma, Oaxaca de Juárez.

Dra. Verónica Aguilar

55 16 52 35 33

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