(951) 188 07 77    |   Oaxaca de Juárez, Oax. Sab, 18 de Sep de 2021

Los
rescatistas incansables de México

“Los Topos”

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Ante momentos como los que se están viviendo en el país, cuando los desastres naturales azotan con fuerza a la población mexicana, sabemos que la unión y la solidaridad de las personas y de organizaciones civiles, llegarán al rescate con la esperanza de encontrar vida entre los escombros. “Los topos”, son un gran ejemplo de lo que la solidaridad mexicana puede ser capaz.

Los llaman “Los Topos” y surgieron a partir del 19 de septiembre de 1985, después del sismo de 8.1 grados en la escala Richter que sacudió a la ciudad de México. Aquella fecha marcó el inicio de una nueva etapa para el país a las 7:19 a.m., con un temblor que sorprendió a los capitalinos; algunos iniciaban sus labores; otros, se disponían a levantarse y, muchos otros, dormían. Bastaron menos de dos minutos para que el terremoto dejara una ciudad en ruinas, sin que nadie imaginara la verdadera catástrofe que provocó a su paso. Tan doloroso fue el despertar para muchos mexicanos, que nunca se olvidarán de ese día, del silencio tétrico, del olor a muerte, de las miradas perdidas y las sirenas de las ambulancias que en su loco correr, confundían a los habitantes de esta gran metrópoli, la cual, de un momento a otro, se encontraba devastada.

Ante el caos y el deseo de encontrar a personas con vida entre los escombros, varios ciudadanos de pie fueron quienes se lanzaron a las calles para ayudar. Un grupo de personas voluntarias, quienes, con sus propias manos, fueron capaces de arriesgar sus vidas por salvar otras y que, con gran valentía, tuvieron la habilidad de meterse entre los escombros, a casas destrozadas y a moverse entre los terrenos derrumbados en búsqueda de víctimas, salvando a miles de personas, pues en aquel momento, el gobierno de México había tardado en actuar.

Por esta gran habilidad y hazaña, pronto comenzaron a ser conocidos como “Los topos”, nombre que, hasta la fecha conservan y que, a través de varias asociaciones civiles del mismo nombre, siguen dando esperanza a las personas, trabajando coordinadamente para la búsqueda y rescate de víctimas de los desastres naturales que han ocurrido a lo largo de los años en nuestro país. En ese 1985, “Los Topos tenían herramientas que habían traído de sus casas: palas, picos y martillos, pero, sobre todo, sus manos. Es necesario recordar que, en ese momento, los cuerpos de rescate no se movían de la misma manera que ahora, no había un entrenamiento previo. Con el paso del tiempo, se constituyeron formalmente como una asociación civil, pero por diferentes motivos, se separaron, dando lugar a varias organizaciones que llevan dicho nombre.

Así, existen: los Topos Azteca (uniforme color naranja); los Topos Tlatelolco (uniforme color rojo); Brigada 19 de septiembre (uniforme color azul) y Rescate Internacional Topos (uniforme naranja con negro); todos ellos brindan una labor excepcional que debe ser reconocida; algunos aceptan donaciones y otros son voluntarios que siguen adelante por su sentido de amor y ayuda al prójimo, pero todos con un objetivo principal en mente: ayudar.

Actualmente, son grupos multidisciplinarios integrados por voluntarios que prestan sus servicios de rescate, apoyo y asistencia a toda persona que se encuentre en situación vulnerable y están capacitados para atender desastres nacionales e internacionales como terremotos, huracanes, inundaciones, accidentes aéreos y ferroviarios, explosiones e incendios urbanos y forestales; además, han profesionalizado sus prácticas, las cuales las definen como equipo ligero de respuesta inmediata: cuerdas, picos, martillos, sierras eléctricas, camillas y servicios médicos básicos, son algunos de los apoyos que brindan.

Durante estas últimas semanas, comenzaron a trabajar en las zonas más afectadas, iniciando en la Costa Oaxaqueña y el Istmo, donde las comunidades sufrieron los mayores daños con el sismo de 8.2 grados con epicentro en las costas de Oaxaca y Chiapas el día 7 de septiembre de 2017. Después de brindar sus servicios y concluidas las labores de rescate, en ese escenario tan desolador, volvieron a México para, nuevamente, trabajar al servicio de las personas necesitadas después del sismo de 7.1 grados con epicentro en los límites de Puebla y Morelos. Y aquí están, en la misma fecha de hace 32 años, con la misma garra y la mayor entrega, ellos no resurgen de los escombros, ellos se funden con éstos para buscar la mínima posibilidad de aliento.

¡Gracias, Topos! y gracias a todos los que han sido parte de las labores de rescate en estas semanas tan difíciles para el país, a las personas y perros rescatistas, a los ciudadanos, a los que donan, a los militares, a los brigadistas, a los voluntarios, a los que preparan y regalan comida, a los que transportan personas, a los médicos y paramédicos, a los que rescatan animales, a los ingenieros y arquitectos que revisan estructuras, a los que difunden información, a los que comparten su casa, a todos los que han ayudado: Gracias.

Hombres, mujeres y perros que se juegan la vida por los demás. Están en los sitios en los que nos da miedo pensar, no sucumben a la tragedia, escarban en ella para buscar el mínimo rastro de aliento”.

Categories: Cultura
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