Por: Carime Kuri Fierros
En el enfoque de las Constelaciones Familiares desarrolladas por Bert Hellinger, se considera que el orden de nacimiento de los hijos dentro de la familia influye en los roles, dinámicas y responsabilidades que cada uno tienen que asumir. Conocido también como “constitución familiar según el lugar de nacimiento”. No olvidemos que cada familia es diferente, en este enfoque sólo se describen ciertas tendencias:
El hijo mayor. Suele representar la continuidad del sistema familiar. Muchas veces asume responsabilidades tempranas y puede llegar a sentirse protector de los hermanos menores. Se identifica más con las reglas y valores de los padres, en algunas dinámicas familiares se le coloca inconscientemente en un rol casi paternal.
El segundo hijo. Frecuentemente desarrolla una personalidad más competitiva o comparativa con el hermano primero. Puede buscar diferenciarse para encontrar su propio lugar, a veces es más flexible o rebelde frente a las normas familiares.
El tercer hijo. (El del medio), puede sentirse entre dos posiciones, ni es el mayor, pero tampoco es el menor. A menudo desarrollan habilidades de mediación o adaptación, en algunos casos busca su identidad familiar.
Último hijo. (El menor), con frecuencia es visto como el más protegido o consentido. Puede tener más libertad o menos responsabilidades, en algunas familias desarrollan la creatividad o espontaneidad, aunque también puede depender más del sistema.
Hijo único. Recibe toda la atención parental. Puede mostrar mayor madurez temprana o fuertes vínculos con los adultos. Cargan con expectativas familiares más intensas.
En el enfoque sistémico, lo importante no es sólo el orden de nacimiento, sino también:
- Si hubo pérdidas o abortos previos
- Diferencias grandes de edad entre hermanos
- Eventos importantes en la familia (separaciones, migraciones, enfermedades de los padres o cuidadores, o del mismo menor)
Estos factores pueden modificar completamente el lugar que cada hijo ocupa en el sistema. Es importante mencionar que estas ideas pertenecen al marco terapéutico de las constelaciones familiares y no son reglas científicas estrictas, sino interpretaciones utilizadas en procesos terapéuticos sistémicos.
Desde la biodecodificación también llamada biodescodificación emocional o bioneuroemoción, difundida y creada por Enric Corbera, se plantea que el lugar que ocupa cada hijo en el orden del nacimiento dentro de la familia tiene un significado emocional y simbólico dentro del sistema familiar.
Según este enfoque, cada hijo puede representar inconscientemente proyectos, expectativas o conflictos no resueltos por los padres.
Primer hijo. Suele estar relacionado con el proyecto inicial de la pareja, la consolidación del vínculo de los padres, pueden cargar con expectativas, responsabilidades o ideas familiares. Se dice que el primogénito puede sentirse, responsable, perfeccionista e identificado con la autoridad o con uno de los padres.
Segundo hijo. Suele representar simbólicamente la confirmación de la familia, la comparación con el primero, la necesidad de diferenciarse para encontrar su lugar. Desarrollar más independencia, espíritu competitivo y deseos de romper esquemas familiares.
Hijo del medio. Se asocia con el equilibrio del sistema familiar, el papel de mediador entre los hermanos, mayor capacidad de adaptación. Puede llegar a sentir invisibilidad dentro del sistema, y necesidad de buscar reconocimiento fuera del núcleo familiar.
Último hijo. El menor puede representar, el cierre que llega cuando los padres ya tienen experiencia. Se dice que muchas veces reciben más protección o permisividad; puede ser más creativo o libre y también puede cargar con el rol “del más pequeño”.
Hijo sustituto. Nace después de una pérdida (aborto, muerte de un hermano) Según esta visión, ese hijo puede representar al que no está, carga con la identidad o expectativa que no le pertenece.
Algo importante a considerar es que la biodecodificación no está respaldada por evidencias científicas, pero se utiliza como una gran herramienta de exploración emocional o terapéutica dentro de enfoques alternativos.
Proyecto sentido. Lo que vivían los padres antes o durante el embarazo, la historia transgeneracional y la posición entre los hermanos.
Todos los elementos se combinan para interpretar el papel simbólico de cada hijo en la familia… ¿y tú, qué lugar ocupas dentro de tu sistema familiar?
Lic. Carime Kuri Fierros
carimetanatologia@gmail.com
Tel: 951 128 35 14






