Caroline Mendoza Leclere. Mujer que forma futuro con liderazgo de servicio 

Hay historias que parecen cerrar un círculo. La de Caroline Mendoza Leclere inicia entre raíces oaxaqueñas y una mirada al mundo heredada de dos culturas, y hoy la trae de vuelta a Oaxaca después de más de dos décadas dedicadas a la educación. 

En el marco del Día Internacional de la Mujer, su voz invita a reflexionar sobre el papel de las mujeres en los espacios de formación, decisión y servicio. Desde la rectoría de la Universidad Anáhuac Oaxaca, su historia abre una conversación sobre vocación, convicciones y caminos que se construyen paso a paso. 

Una charla que invita a mirar el liderazgo desde un lugar distinto: el de servir, formar y aportar. 

Socialmente: ¿Qué significa Oaxaca en la vida de Caroline? 

Caroline Mendoza: Oaxaca representa una parte esencial de mis raíces. Mi papá era oaxaqueño, de la Sierra Norte, de Natividad de Juárez; mi mamá es francesa y ama profundamente Oaxaca. Se enamoró de un oaxaqueño y decidió hacer de esta tierra su hogar. 

De mi papá aprendí el orgullo de ser oaxaqueño: el amor por su cultura, su gastronomía y su gente, pero también el valor de la familia y de la educación como motor de transformación. 

Los tiempos de Dios son perfectos. Hoy, después de 27 años dedicados a la educación en distintas regiones del país, regreso a Oaxaca para acompañar a mi mamá y para aportar a la formación del talento oaxaqueño desde la rectoría de la Anáhuac. Para mí, es una forma de retribuir la historia de mi papá: la de un oaxaqueño que migró porque entonces no existían las oportunidades de formación de calidad que hoy sí tenemos aquí. Quiero que las y los jóvenes crean que en Oaxaca hay futuro, hay oportunidades y hay caminos para crecer. 

S: ¿En qué se inspira su liderazgo? 

La primera mujer directora académica 

CM: Estudié Administración Hotelera y posteriormente realicé una maestría en Mercadotecnia. Independientemente de la profesión u oficio que ejerzamos, venimos a servir. El destino me llevó a hacerlo desde el ámbito académico. 

Hace 25 años fui la primera Directora Académica de la Red de Universidades Anáhuac en el país. Mi trayectoria profesional nunca estuvo guiada por la búsqueda de puestos de liderazgo; por el contrario, cada cambio respondió a una sola pregunta: ¿dónde puedo aportar más? Ahí aceptaba el reto y buscaba el cómo sí se pueden hacer las cosas. 

Mi camino profesional se ha dado de manera natural desde el servicio. Hoy, 27 años después, puedo aportar a la Anáhuac Oaxaca liderando su rectoría, con la convicción de formar personas y transformar realidades. 

S: ¿En su trayectoria profesional el género fue un obstáculo? 

Como mujer en una posición de liderazgo 

CM: No creo en las jerarquías. En la vida asumimos roles, y hoy me toca el de rectora; pero no es un rol de autoridad, sino de compromiso y profunda responsabilidad para servir. 

Creo firmemente en el liderazgo de servicio. Es un liderazgo que no busca reflectores ni reconocimientos, sino escuchar, acompañar e incluso incomodar cuando es necesario. Reta a hacer las cosas de manera distinta, suma en lugar de dividir, forma y se reaprende todos los días. 

El liderazgo también es resiliencia: adaptarse al cambio y confiar en el poder de la mente y la actitud. Me tocó vivir el huracán Vilma en Cancún; destruyó el 80% de la ciudad. En una semana ya estábamos dando clases y, seis meses después, la ciudad se había levantado. Lo que no sabes lo puedes aprender, pero la actitud representa gran parte del camino. 

S: Liderazgo de apoyo 

CM: Mi formación es dual: papá oaxaqueño y mamá francesa. En la cultura europea no existe una separación de género en los roles; todos aportan por igual en casa y en el trabajo. Eso lo viví desde pequeña. 

Creo que las jóvenes deben saber que nacieron para desarrollarse y trascender: como personas, como mujeres, como profesionistas, como madres si así lo deciden. Sumemos esfuerzos con el sexo opuesto; todas y todos tenemos potencial, capacidades y áreas de mejora. Potenciemos nuestras fortalezas y trabajemos nuestras debilidades. 

Desde la rectoría, mi papel es acompañar y apoyar a las mujeres para que defiendan su lugar, su voz y su liderazgo, especialmente cuando su entorno social, familiar o económico no se los ha permitido. 

S: ¿Qué significa la educación superior en su vida? 

El papel de la universidad en la construcción de la sociedad 

CM: Hace 70 años, mi papá tuvo que migrar de Oaxaca a la Ciudad de México para continuar sus estudios. Hoy en 2026, Oaxaca cuenta con instituciones de educación básica, media superior y superior con oportunidades mucho más amplias, aunque aún hay mucho camino y trabajo por realizar para salir del rezago educativo.  

Desde hace 26 años, la Universidad Anáhuac Oaxaca ha sido un catalizador y aliado en la formación de talento con excelencia académica y humana, capaz de aportar a su estado, a México y al mundo. 

La Universidad es donde construyes amistades para toda la vida, proyectos de emprendimiento y redes profesionales. Acompañas a jóvenes que se emocionan por su primer congreso, su primer competencia, su primer empleo o la culminación de su carrera. Ahí se hace evidente el poder transformador de la educación. 

S: ¿Qué papel tiene la Anáhuac en la sociedad oaxaqueña? 

CM: Anáhuac Oaxaca forma parte de la Red de Universidades, con presencia en siete estados de la República y en 4 países a nivel internacional. 

La Anáhuac es una aliada en la transformación social de Oaxaca. A través de proyectos como la Beca de Liderazgo, apoyamos a estudiantes con gran talento académico, deportivo y cultural, más del 50% de nuestros jóvenes cuentan con algún tipo de beca. Estamos convencidos que estudiar una carrera abre oportunidades reales de mejora en la calidad de vida personal y familiar. 

Empresarios y servidores públicos estatales y municipales deben saber que cuentan con una aliada para formar no solo profesionistas, sino hombres y mujeres íntegros que Oaxaca necesita para liderar su desarrollo. 

S: ¿Qué le espera a la Anáhuac Oaxaca en los próximos años bajo su liderazgo? 

CM: Viviremos una etapa de consolidación y crecimiento. Queremos que más oaxaqueñas y oaxaqueños sepan que no es necesario migrar para acceder a una educación superior de calidad; que desde aquí, pueden desarrollarse, acceder a experiencias y oportunidades laborales a nivel nacional e internacional. 

S: ¿Cómo le gustaría que la recuerden en 20 años? 

CM: Como una aliada de la sociedad oaxaqueña; una amiga con las puertas abiertas para proponer, escuchar y sumar esfuerzos para que Oaxaca crezca. Porque cuando Oaxaca crece, crecemos todos. 

Me gustaría ser recordada como una rectora que vino a servir, a acompañar procesos de crecimiento, que escuchó con apertura, que retó a hacer cosas distintas, a ser mejores y a buscar la felicidad. 

La vida es una sola, así que… ¡a vivir! 

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