Fotografía: Socialmente
El espacio cultural “El Chilar” fue la sede de Hilos del Sur, un happening donde la cultura y la moda se dieron un abrazo en el corazón del Estado.
La propuesta reunió a tres territorios con una profunda tradición textil: Oaxaca, Campeche y Yucatán, uniendo sus raíces a través de los telares y las historias que habitan en cada hilo. Hilos del Sur mostró cómo estos lazos van más allá de la vestimenta: son parte de nuestra identidad, de nuestras comidas, y de una relación ancestral que trasciende el tiempo.
Las artistas: Ángela Dillon, plástica campechana, y Elena Martínez Bolio, artista visual yucateca, presentaron una propuesta que invita a portar el arte, a dialogar con el cuerpo y con los otros cuerpos de todas las edades, complexiones, colores y géneros en una celebración de la diversidad y la empatía.
Una parte de las ventas fue destinada a acciones humanitarias en favor de la paz mundial, reafirmando el compromiso de las creadoras con el arte como herramienta de transformación y encuentro. Vestir la paz se convirtió en un gesto de diálogo con Oaxaca, tierra textil por excelencia, de la que siempre aprenden quienes aman el arte y los oficios del hilo.















