Por Marissa D’Fernández
¡Bienvenido 2026! Con el inicio de un nuevo año llegan también las ganas de renovar la imagen, actualizar el clóset y redefinir la manera en que nos presentamos ante el mundo. Por eso, creo que es una época perfecta para reflexionar sobre lo que realmente estamos comunicando a través de nuestra imagen.
La imagen física suele asociarse con la estética, la presencia y la forma en que nos mostramos ante el mundo. Sin embargo, existe una dimensión más profunda y poderosa de la imagen y hablo de aquella que comunica valores, sensibilidad y compromiso social.
Eso fue lo que se vivió en la kermés con causa organizada por Nutrición Sin Fronteras, asociación civil dedicada a apoyar a niños con graves problemas de desnutrición. Más allá de la diversión y la convivencia, el evento reflejó una imagen colectiva alineada con la empatía y la solidaridad. Cada persona, voluntario y patrocinador presente proyectó una imagen que hablaba de humanidad, de comunidad y de responsabilidad compartida.
La imagen física no sólo se construye frente al espejo, también se forja en los espacios donde decidimos estar y en las causas que elegimos apoyar. Y en esta kermés, el verdadero estilo nada tuvo que ver con la ropa y los accesorios, sino con la coherencia entre lo que se muestra y lo que se siente.
Deseo que este año nuevo descubras esa belleza que le da personalidad a tu corazón y que proyectes la mejor versión de ti desde el amor y la empatía. ¿Te gustaría trabajar en tu imagen física y que tu estilo deje una huella imborrable? ¡Yo te ayudo!
Marissa D’Fernández
Asesora de Imagen Física
WhatsApp: 55 4055 7095
Imágenes:
Cortesía www.nutricionsinfronteras.mx
Cynthia López / Ricardo Cruz







