(951) 188 07 77    |   Oaxaca de Juárez, Oax. Dom, 24 de Oct de 2021

El
reciclaje

Por Elizabeth Castro. El pasado 06 de enero los partidos PRI, PAN y PRD registraron dos convenios de coalición para contender de manera conjunta en el proceso electoral local de este año. En el caso de las diputaciones, el PRI postulará 11 de las 25 candidaturas, mientras PAN y PRD postularán en siete distritos cada uno. Respecto a los municipios, el convenio establece que la alianza contenderá en 80 de los 153 municipios, en los cuales el PRI presentará fórmulas en 48, el PAN en 13 y el PRD en 19 (Oaxaca de Juárez, Santa Cruz Xoxocotlán, Juchitán de Zaragoza y Santa Lucía del Camino, son algunos de los municipios que no se encuentran en el convenio de coalición).

En 2018 el triunfo de MORENA en las urnas fue avasallador; en aquel entonces, el partido de López Obrador perdió sólo uno de veinticinco distritos locales y logró gobernar 46 municipios, superando con creces los números obtenidos por el PRI, partido que hoy tiene ante sí, un reto titánico y es que, las elecciones de 2021, son un proceso decisivo a nivel local, ya que los resultados de esta elección, marcarán el camino para la salida de Alejandro Murat en 2022 y su posible relevo en el liderazgo del priismo en Oaxaca.

En el proceso de 2021, el PRI oaxaqueño deberá mermar el número de espacios ocupados por MORENA en el congreso y los ayuntamientos para garantizar una salida sin contratiempos al gobernador y poder recuperar parte del poder político que el partido ha perdido en los últimos años; sin embargo, la tarea no es sencilla y las y los priistas no ayudan.

En las últimas semanas dio inició la desbandada en la administración pública estatal; azuzados por los tiempos electorales, titulares de diversas dependencias presentaron sus renuncias y, días después, anunciaron sus registros para la contienda interna, inaugurando así, la fase de reciclaje del PRI, donde algunas de las personas que buscan obtener una candidatura, son viejos -y algunos no tan buenos- conocidos. 

Y ante esto se generan varias preguntas, ¿acaso el PRI no tiene suficientes cuadros como para evitar el reciclaje?, ¿acaso el gobernador no observa que la desbandada sólo promueve la inequidad y la inestabilidad?

Aunque se sabe que lo político siempre se antepone a lo administrativo, los cambios en el gabinete sólo generan caos y confusión, situaciones que merman la eficiencia y la capacidad del gobierno para proveer a la ciudadanía de las condiciones óptimas para su desarrollo.

Es decir, el problema del reciclaje es que trastoca la administración y se contribuye a la corrupción y la opacidad; mientras las dependencias sigan siendo un “mientras me dan la candidatura”, pocas personas se comprometerán con el quehacer mismo de la institución, ejecutando sólo acciones que los publiciten, más que acciones que contribuyan al logro de los objetivos planteados para la institución.

Y en estos momentos de tensión e incertidumbre, a Murat no le vendría mal alguien que hiciera bien las cosas; total, candidatos y candidatas siempre hay, aunque a veces no los quieran ver. 

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